Inexplicable
Traducido del inglés
Publicado: 2026-04-26

Diré de entrada que no sé qué fue aquello, pero quizá a alguien le haya pasado algo parecido. Ocurrió hace un año. Estaba solo en casa, un sábado normal, nada raro: yo estaba con el portátil en mi habitación. No cerré la puerta, nunca la cierro cuando estoy solo en casa, y además solo se puede cerrar con pestillo desde mi lado. Desde el pasillo no se puede cerrar con llave ni de ninguna otra forma. Después decidí bajar y, al mirar la puerta, me sorprendió ver que estaba cerrada. Intenté salir, pero no se abría. Al principio pensé que se había atascado el pomo. Lo intenté con más fuerza, pero nada. Era como si la puerta simplemente «no me dejara salir». Y desde el otro lado nadie podía estar sujetándola: yo sabía perfectamente que estaba solo en casa. Empecé a entrar en pánico un poco. Miré el móvil: había cobertura. Me asomé a la ventana y noté que empezaba a oscurecer; miré la hora, eran sobre las cuatro de la tarde. Pensé que seguramente se estaba preparando una tormenta. Las tres horas siguientes ni siquiera sé cómo describirlas. En todo ese tiempo no vi a nadie por la ventana, aunque bueno, nuestra calle no es muy transitada. Pero era como si todo el rato cambiara la hora del día ahí fuera. A veces se hacía oscuridad total, a veces se ponía claro como en un día de pleno sol. Vi caer la noche varias veces en esas tres horas; hasta pasó una lluvia. Llamé a un amigo solo para comprobar si lograba contactar con alguien y si veía la misma locura que yo. Conseguí hablar con él, pero me dijo que tenía todo normal. A mi pregunta me responde: «¿Qué noche? ¿Tú estás en Australia o qué? Aquí todavía es de día». En resumen, entendí que él no veía nada raro, las rarezas las veía solo yo. Seguí entrando en pánico, la puerta seguía sin abrirse. Además noté que en la habitación pasaba del calor al frío y del frío al calor. Aunque eso ya no lo sé, igual era el pánico el que me daba calor y escalofríos. Ya estaba pensándome en serio llamar a alguien para que viniera. Seguramente habría tardado un buen rato en decidir a quién llamar y qué decir para que no me llevaran al psiquiátrico, pero sobre las seis o las siete la puerta se abrió sola, sin más. Salí corriendo de la habitación y luego de la casa, a la calle. Estuve caminando por la ciudad hasta que se hizo de noche; no quería volver. Durante varios días después intenté no entrar en la habitación, entraba solo para coger algo. Dormía en la planta baja, en el sofá. Pero poco a poco el pánico se fue calmando, empecé a dudar de mi propia cordura. Un par de meses más tarde volví a dormir y a pasar tiempo en mi habitación. No hubo más rarezas. Ya parece que no me da miedo, pero, cuando estoy solo, pongo una silla delante de la puerta para que no se cierre; si no, no me quedo tranquilo. Sé que la mayoría va a pensar que me lo imaginé todo, pero no. Hice fotos con el móvil de todas aquellas vistas desde la ventana. No prueba nada, pero lo hice solo para mí, para no dudar después de si me estaba volviendo loco. En mis fotos hay día, noche, hay lluvia. Y sí, cuando luego salí corriendo de casa, la calle estaba completamente seca. Me encantaría saber qué fue todo eso.