Yo nunca fui de interesarme mucho en el tema de los OVNIs. Todos esos videos, esos relatos… para mí siempre era o un error o algo inventado. No soy de los que creen en esas cosas así nomás. Pero después de lo que me pasó, ya no puedo decirlo con tanta seguridad. Fue el verano pasado. Estaba en lo de mis viejos, en un pueblo chico. Ahí es bastante tranquilo, hay poca luz de noche y el cielo se ve muy bien. A veces salía al patio solo a sentarme y mirar las estrellas. Esa noche todo era normal. Ya era pasada la medianoche, tipo la una. Hacía calor, estaba tranquilo, sin viento ni ruido. Yo estaba sentado en un banco viejo al lado de la casa, mirando para arriba. Al principio pensé que estaba viendo un satélite. Un puntito chico, moviéndose parejo, sin parpadear. Nada raro. Ya estaba por mirar para otro lado cuando, de repente, se detuvo. Así, de golpe. Ahí, en el cielo. Al principio ni entendí. Pensé que me había parecido. Pero no: el punto estaba quieto. Flotando. A los dos segundos se volvió a mover. Pero ya no en línea recta. Hizo un giro brusco, en ángulo, y se fue para otro lado. Ahí fue cuando me puse tenso. Me levanté sin sacarle los ojos de encima. El objeto se movía raro: no suave, sino como a tirones. A veces aceleraba de golpe, y después se frenaba de nuevo. Y lo más raro: no hacía ningún sonido. Me quedé parado así como un minuto o dos, solo mirando. Y de repente se puso más brillante. No de golpe, sino de a poco. Como si alguien le subiera el brillo. De ser un puntito pasó a ser un objeto luminoso que se veía claro. No enorme, pero ya bien visible. Y en un momento… como que "se dividió". No sé cómo explicarlo bien. Era una sola fuente de luz, y de pronto eran dos. Se separaron en direcciones distintas, a poca distancia. Ya había sacado el celular para grabar. Pero la cámara casi no captaba nada: solo unos puntos débiles. Y ahí pasó algo que todavía no puedo explicar. Uno de esos objetos desapareció de golpe. No se fue volando. No se apagó de a poco. Simplemente… estaba, y ya no estaba. El segundo se quedó un par de segundos más. Después empezó a moverse más rápido. Muy rápido. Y en un instante desapareció por el horizonte. Me quedé parado en silencio total. Lo primero que pensé fue: ¿aviones? ¿Drones? Pero no vivo cerca de ningún aeropuerto, y el movimiento era demasiado raro. Ningún dron vuela así, sin ruido, con esas aceleraciones. Me quedé como diez minutos más mirando el cielo, como esperando que volviera. Al día siguiente se lo conté a mi viejo. Me escuchó y me dijo que hacía un par de días él también había visto algo parecido. Pero pensó que era un satélite nomás. Después de eso no se lo conté a nadie más. Porque sé cómo suena. Desde entonces, todavía miro el cielo de vez en cuando. Pero ya no con la misma tranquilidad de antes. Y no digo que hayan sido extraterrestres. Solo que ya no estoy tan seguro de saber exactamente qué fue lo que vi esa noche.